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¿Hay más pacientes con cáncer?

¿Hay más pacientes con cáncer? En una reciente conversación con amigos surgió una interrogante que preocupa mucho a algunas personas: ¿te has dado cuenta que fulano y zutano tienen cáncer? Esto nos lleva a una pregunta crítica: ¿la gente contrae más cáncer ahora que antes?

Durante el año 2008 se diagnosticaron 12 millones de nuevos casos de cáncer a nivel mundial, y, para el año 2030 se pronostica el diagnóstico de 33 millones de casos anualmente; debido a esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decretado a esta enfermedad como una de las grandes amenazas globales. Este impacto se traduce en el término disease burden o “carga de la enfermedad” sobre las naciones.

La pregunta sobre la incidencia del cáncer solo se puede contestar a la luz de los hechos médicos y la epidemiología del cáncer en los últimos 50 años. El primer hecho notorio es que los avances médicos han desplazado en la última mitad de siglo el orden de las causas de muerte en los países industrializados. A principio de los años 50, las principales causas de muertes eran las infecciosas; esta situación cambió hacia finales del siglo XX, las enfermedades infecciosas han sido sustituidas por el cáncer en sus distintas variantes, en buena parte debido al desarrollo del conocimiento y tratamiento de enfermedades agudas infecciosas como la neumonía y la diarrea[1]. El segundo factor es el desarrollo de mejores métodos de pesquisa del cáncer, que permiten un diagnóstico precoz de la enfermedad a pacientes que no presentan aún los síntomas. Esto es particularmente importante en cáncer de mama (mamografía), cáncer de cuello uterino (citología) y cáncer de próstata (antígeno prostático).

Sin embargo, el conocimiento general y mayor acceso a pesquisas cancerígenas produce un irónico efecto masivo de pseudo epidemia de cáncer en la mentalidad colectiva. Si por un momento imaginamos que se realiza un examen de sangre que determine cualquier tipo de cáncer y se decida que el momento en que todo el país se haga la prueba sea el día de elecciones presidenciales, tendríamos un enorme número de diagnósticos de cáncer cada 6 años, simulando de alguna manera un comportamiento epidémico o pseudo epidémico. Lo peculiar de esto es que el avance en la capacidad de detección de las pruebas de pesquisa parece reafirmar de alguna manera la sensación de que cada día hay más casos de cáncer entre la población.

Un tercer factor importante que opera lentamente en la incidencia del cáncer es el prolongamiento de la esperanza de vida. Al haber un incremento del umbral de longevidad en la población, un mayor número de personas llegan a edades avanzadas, edades que están inevitablemente vinculadas a enfermedades degenerativas como el cáncer. Junto a este fenómeno se inserta otro parecido que es la prolongación de la sobrevida (mayor número de meses con vida post diagnóstico en los pacientes con cáncer). Debido a la efectividad de los métodos de tratamiento del cáncer, hay un mayor número de pacientes conviviendo entre nosotros, además de una cantidad considerable de sobrevivientes que pueden contar su historia. A lo que debe sumarse el tema generacional: pasados los 40 años de edad (en especial los 50), nuestros contemporáneos, sean amigos del trabajo o de toda la vida, son más propensos a enfermar de cáncer y padecer enfermedades cardiovasculares, lo que resulta en la sensación de que mucha gente a nuestro alrededor se está enfermando[2].

Hasta los momentos no pareciera haber un aumento realmente significativo de la tasa (relación entre casos y población total) de cáncer, con la excepción de casos muy conocidos y asociados a radiación (Chernobyl y Japón) y otros en proceso de investigación como el 11 septiembre. Recientemente la American Cancer Society ha publicado una declaración donde expresa “de acuerdo con los reportes recientes, los trabajadores de rescate y salvamento que estuvieron expuestos el 11 de Septiembre no tienen un riesgo significativamente mayor que la población general en la tasa general de cáncer, pero se ha observado un riesgo 43% mayor de cáncer de próstata, 2 veces mayor de cáncer de tiroides y el triple de riesgo de mieloma múltiple”. Es conocido que algunas variables genéticas o raciales pueden determinar en grupos poblacionales la aparición de unos tipos de cáncer sobre otros, pero no pareciera que sea un determinante mayor sobre la tasa de cáncer en general.

La suma de todos estos efectos produce una sustitución de causas de muerte en grupos de edad particulares que nos generan la impresión de que mayor cantidad de gente tiene esa enfermedad. Esto opera en nuestra psique de manera similar a lo que sucede cuando compramos un carro de color inusual (rosado, por ejemplo): al principio pensamos que nuestro vehículo es único, hasta que poco a poco vemos más carros rosados que antes. Lo que considerábamos un suceso raro e infrecuente se ha tornado a nuestros ojos en algo cotidiano.

Una aproximación diferente se impone al tratar de responder si la gente se muere más de cáncer ahora que antes. En ese caso hay que particularizar de que entorno estamos hablando, ya que la mortalidad por cáncer en un país determinado está muy asociada a las variables de funcionamiento del sistema de salud local: el nivel de inversión sobre los programas de pesquisa en el país, más el nivel de acceso a terapias modernas y la calidad de los servicios de atención a los pacientes con cáncer determinan la variabilidad de la mortalidad por la enfermedad. En ese sentido es llamativo que en Venezuela las tasas de mortalidad (número de muertes/población general) por cáncer han venido aumentando en el último decenio (la tasa del trienio 1996-1998 es de 60,3 frente a la tasa del trienio 2006-2008, de 69,85) revelando debilidades en el sistema de salud. Es curioso que en los reportes mundiales aparezcan las tasas más altas de cáncer como características de sociedades desarrolladas y con mayor ingreso económico, mientras que en naciones pobres donde las enfermedades infecciosas son predominantes los habitantes mueren antes de poder padecer de cáncer.

No parece haber un aumento significativo a nivel global o regional de casos de cáncer, pero dado el cambio en el perfil de las causas de muerte alrededor del mundo, no cabe duda de que la carga de enfermedad por cáncer es cada vez mayor.

Causas generales de muertes en USA

1938

1960

2000

Causa de muerte USA
(Lugar)

Tasa

(Lugar)

tasa

(Lugar)

tasa

Enf. Cardíaca
(1 )

269

(1)

362

(1)

268

Neumonía
(2 )

114

(6 )

30

(6)

34

Cáncer
(3)

85

(2 )

149

(2)

200

Enf. Cerebrovascular
(3 )

105

(3)

58

Tasas expresadas en casos/100.000 habitantes.

[1] Vale acotar que en los países en vías de desarrollo todavía las enfermedades infecciosas ocupan un sitio preponderante, y en el mejor de los casos, se observa una mezcla de enfermedades infecciosas y cáncer como causas principales de mortalidad (este el caso de Venezuela)

[2] Como componente añadido a esta sensación subjetiva se encuentra el hecho de ver a personalidades de la farándula, el Gobierno o del mundo deportivo sufriendo la enfermedad. No es ajeno sentir que se desarrolla desde el cáncer una especie de reality show, donde rápidamente se ventilan detalles sobre la enfermedad de figuras públicas a través de medios y redes sociales.

***

Julio Castro Méndez es Médico Cirujano (UCV) con postgrados en Medicina Interna (UCV) e Infectología (Hospital Vargas de Caracas). Research Fellow en enfermedades infecciosas Deaconess Beth Israel Medical Center y maestría en bioestadística en Harvard School of Public Health. Profesor UCV.

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