logo logo

Abuso de terapias en el cáncer de próstata

Abuso de terapias en el cáncer de próstata Cuando se habla de cáncer, hay que tener en la cabeza que se trata de un término que abarca multitud de situaciones cuyo pronóstico variará en función del tipo de tumor y de la fase en la que se encuentre en el momento del diagnóstico. Esto se agudiza aún más en el cáncer de próstata, una enfermedad sobre la que todavía hay muchas incertidumbres sobre su historia natural y que, en muchas ocasiones, simplemente lo mejor para el paciente es no recibir tratamiento.

En los últimos años, se han producido ciertos avances en el tratamiento del cáncer de próstata que además de mejorar el pronóstico de los pacientes suponen un elevado coste para los países donde se aplican. A la cabeza de estas terapias, se encuentran la radioterapia de intensidad modulada (IMRT, según sus siglas en inglés) y la cirugía robótica. “Aunque la evidencia que justifica estos tratamientos es ambigua, los dos son generalmente percibidos como más eficaces y menos tóxicos que las opciones terapéuticas que les precedían. Sin embargo, estos tratamientos tecnológicos se han diseminado rápidamente”, apuntan Bruce L. Jacobs, médico de la Universidad de Michigan (EEUU) junto a otros investigadores en un artículo que publica la revista ‘Journal of American Medical Association’ (JAMA).

En este artículo se muestran los resultados de un estudio con el que los investigadores han querido analizar si estos tratamientos, que deberían estar destinados a pacientes con un riesgo alto de morir por cáncer de próstata, se están ofreciendo a otras personas cuyo cáncer no es tan peligroso. En los pacientes de bajo riesgo, es decir, con un tumor localizado, las opciones tradicionales, menos agresivas y más adecuadas, son esperar y vigilar; la cirugía abierta para eliminar el tumor o la radioterapia externa.

“El cáncer de próstata es una enfermedad frecuente y costosa en Estados Unidos [...] El rápido aumento de la prostatectomía robótica y la IMRT puede haberse producido por su empleo en hombres con un bajo riesgo de morir por este cáncer. Teniendo en cuenta el curso clínico prolongado para la mayoría de estos tumores, las guías clínicas recomiendan el tratamiento local sólo para aquellos varones con al menos una esperanza de vida de 10 años”, apuntan los investigadores.

Estos expertos analizaron una base de datos (que representa al 26% de la población estadounidense) de pacientes diagnosticados con un cáncer de próstata entre 2004 y 2009. Identificaron aquellos hombres que fueron tratados con IMRT, radiación externa tradicional, cirugía robótica, cirugía abierta tradicional y observación tras los primeros 12 meses del diagnóstico.

Lea la noticia completa en El Mundo.es

bottom

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

bottom